El montaje del gobierno de Donald Trump de la criminalización de los cárteles como terroristas es un asunto relevante que ya ha movilizado a la cancillería mexicana y que debe ser cuidadosamente planteado y denunciado ante la Organización de las Naciones Unidas, creando un blindaje de presión diplomática que permita develar las intenciones imperialistas del gobierno de Estados Unidos sobre México.