Este pretende revivir con la cinta-homenaje de Eduardo Valenzuela, El Halcón que se estrenó este fin de semana; el guion del propio realizador y Juan Pablo Chairez trata de respetar las convenciones del género, sin darse cuenta de que han pasado más de 50 años del auge de éste.
El luchador enmascarado El Halcón (Guillermo Quintanilla, tan mal actor como cualquier luchador) combate el tráfico de drogas en Tijuana en la década de los 70, hasta que el narcotraficante «El Capitán» (Héctor Soberón) lo orilla al retiro tras matar a su mujer y a los enmascarados.
Tres décadas después, Ramón se ha convertido en un taquero gritón, cuyo hijo Pancho (Ianis Guerrero) espera el momento oportuno de ponerse la máscara.
El director de la serie Destilando México carece del oficio de José Buil en La Leyenda de una Máscara, y los diálogos resultan de risa loca, al igual que los supuestos villanos.
Más que un homenaje, este Halcón resulta una fallida parodia, que amenaza con una secuela, algo que podría evitarse si los espectadores se abstienen de verla.

Por: Jorge Carrasco V.
Egresado de la Facultad de Ciencias Políticas de la UNAM. Periodista activo desde 1981 en diversos medios. Especialista en temas internacionales, deportes y espectáculos. Autor de biografías sobre Pedro Infante y Joaquín Pardavé de Editorial Tomo.