Las constantes visitas de la presidenta Claudia Sheinbaum a Hidalgo en el proceso de las macro obras han condensado su visión estratégica de ciencia aplicada al desarrollo y progreso social.
Los cuestionamientos de forma y fondo sobre la visión de Sheinbaum Pardo para trazar el Plan Nacional de Desarrollo no se han hecho esperar, pero la vitalidad del plano político donde ha relucido su capacidad de negociación, paulatinamente ha comenzado a tranquilizar las aguas turbias con el sector empresarial en México.
En el gobierno de Julio Menchaca, la Unidad de Planeación y Prospectiva, que dirige Miguel Tello, ha gestado un diseño operacional para impulsar la integración regional y fortalecer sus vocaciones productivas. En este trazo, la diversificación productiva regional en Hidalgo tendrá nuevos apoyos financieros y vasos comunicantes con las obras de infraestructura carretera y logística que se han intensificado notoriamente.
En este sentido, existen tres vectores básicos a considerar en el esquema de integración regional en Hidalgo:
I. Inversión y gestión financiera pública
Ha quedado manifiesto que una de las virtudes de la administración de alternancia política de Julio Menchaca es la gestión financiera. El arribo de inversiones y capitales nacionales y extranjeros ha marcado una de las lógicas centrales en el desarrollo económico de Hidalgo. Su principal impacto ha sido hacia el dinamismo productivo y de servicios, lo cual está incidiendo en la interfase o conexión regional.
II. La bioeconomía productiva
Si en algo ha puesto su mirada la presidenta Claudia Sheinbaum en el país es en lograr la bioeconomía productiva que permita crear escenarios de desarrollo económico alternos a los tradicionales. En su visita a la Huasteca hidalguense en campaña, Sheinbaum Pardo dejó claro que la producción huasteca era un pulmón de desarrollo económico y que su biodiversidad no sería pasada por alto en su gobierno. Las obras carreteras empoderarán logísticamente a la región, pero ello también trascenderá en otras latitudes de la integración regional en Hidalgo.
III. Las macro obras
No se puede escindir en la integración regional en Hidalgo la programación de las macro obras emprendidas desde el gobierno federal, que habrán de ir más allá de la gestión de Julio Menchaca. En este trazo, el financiamiento transexenal de obra etiquetado permite no sólo la conclusión de la infraestructura en desarrollo, sino el impacto en la creación de empleos que pronunció la presidenta Claudia Sheinbaum y que otorgan un margen de maniobra mayor en las realizaciones del gobierno de alternancia de Julio Menchaca.
Estamos viviendo condiciones inéditas en la integración regional a través de la bioeconomía. Por ende, es importante el proceso de gestión financiera que ha impulsado la administración de Menchaca Salazar para abrir una ventana de oportunidades sociales que se integre y entronice con el impulso que le ha dado a Hidalgo la administración de Sheinbaum Pardo.
En este trazo analítico, es importante que el staff de secretarias y secretarios del gobierno de Hidalgo interpreten en cohesión administrativa el poder orgánico y dinamismo que le ha impreso Julio Menchaca a las Rutas de la Transformación y a las reformas del Plan Claudia. Ambos vectores avizoran los cambios significativos que requiere la integración regional de Hidalgo, porque su relación con la bioeconomía es una oportunidad inmejorable de dar el salto cualitativo hacia esa transformación nacional donde prime la dignidad del pueblo.
