Recientemente en la entidad se ha desatado una oleada de inseguridad que coincide con el cambio de administración estatal, pero es aún más interesante resaltar las regiones en que este problema impera.
El 28 de octubre fue baleado afuera de su casa, en lo que pareció un asalto, el expresidente municipal de Nopala de Villagrán, Hermilio Bravo Leal. Uno de los datos curiosos en este lamentable hecho es que el exalcalde perteneció al grupo de José Antonio Rojo García de Alba, ya que el municipio se encuentra ubicado en el bastión familiar del exdiputado federal.
Surgieron diversas hipótesis sobre el asesinato de Bravo Leal que a simple vista no se antoja como un hecho aislado por el delito de robo, e inmediatamente surgió la voz de indignación de diversos personajes, entre ellos su hermano, César Bravo Leal. Sin embargo, debe resaltarse que en el municipio se habla de un control político de José Antonio Rojo García de Alba y que durante el sexenio estatal pasado este grupo político respondió activamente a José Francisco Olvera Ruiz.
Durante el mandato de Olvera Ruiz se dijo que Hidalgo era la entidad más segura del país, por lo que tras el cambio de gobierno llegó mágica y ferozmente una oleada de delincuencia organizada, o bien, siempre estuvo presente con un alto grado de complicidades pero con un férreo control de la prensa local.
El asesinato aislado volvió a retomarse cuando el pasado 3 de enero fue baleado en su domicilio el exalcalde de Mixquiahuala de Juárez, Miguel Ángel Islas Licona, junto a su hijo. También se habla de un comando armado que asesinó a dos hombres de trayectoria política que también fueron cercanos al exgobernador José Francisco Olvera Ruiz y que fueron originarios de un municipio con problemas de inseguridad por la presunta presencia de grupos de delincuencia organizada.
En ambos casos se ha hecho hincapié en la posibilidad de que los fallecidos tuvieran cercanía a los giros negros pero ninguna versión oficial hasta el momento.
Debemos resaltar que el grupo político de Olvera Ruiz no ha hecho ninguna declaración al respecto y, al contrario, son varios personajes como José Antonio Rojo, Fernando Moctezuma y el propio exgobernador quienes buscan hacerse de algún espacio de representación popular en el proceso electoral que se celebrará este año.
Repentinamente José Antonio Rojo García de Alba se vio activo en las redes sociales criticando el tema de seguridad en el estado y olvidando que es en la zona donde él presume control en la que se encuentran los mayores problemas por el mismo tópico que ha criticado.
Por su parte, Fernando Moctezuma rehúye a toda declaración sobre el tema, pero es en el distrito que encabeza como diputado federal
–cargo que obtuvo con el apoyo de José Antonio Rojo- donde fue hallada una familia de cinco integrantes asesinados y se suman dos cadáveres más encontrados en municipios vecinos.
Tanto Fernando Moctezuma como José Antonio Rojo fueron aspirantes a la gubernatura de Hidalgo, férreos detractores de los habitantes de la Plaza Juárez, con aspiraciones en este proceso, con trabajo en contra del partido en el que militan durante las elecciones de 2016, amigos de Olvera Ruiz y a punto de perder su vigencia política.
Otro dato interesante es que todos los personajes mencionados forman o formaron parte del grupo resentido por el arribo del actual gobernador y que en este momento buscan desesperadamente el cobijo del precandidato priista, José Antonio Meade Kuribreña, pues lo ven como su único refugio de sobrevivencia política, pero sobre todo como un escudo protector.
Entre especulaciones y espeluznantes coincidencias arranca el año en el que se sortearán elecciones federales y locales en las que todos los personajes citados tienen intereses de por medio.
