En estos agitados días donde la reflexión política se empaña ante la incertidumbre social, es necesario afilar la mente y ser tan agudos como lo exige el México que debemos defender.
Los ciclos políticos de las figuras en Hidalgo se han ido agotando, y la alternancia política se acompaña de una alternancia generacional que permite identificar, con nitidez, que la sucesión gubernamental 2028 nos lleva al análisis recurrente del “tipo ideal”, como acuñó Max Weber, para caracterizar a la figura femenina que habrá de dirigir los destinos del tiempo y espacio político en la gubernatura.
A título de no resultar burdo, preciso las virtudes y características desde la imaginación política que empujan las nuevas dinámicas del poder y los colectivos sociales en Hidalgo, para trazar la fisonomía política de la mujer que debe dirigir al Poder Ejecutivo en 2028.
I. Conocimiento frente a trayectoria
Es evidente que el conocimiento debe primar más allá de la trayectoria política. No se trata de minimizar el camino recorrido por la futura gobernadora de Hidalgo, pero debido al perfil de edades estadístico de la palestra política local, la futura gobernadora no pisará los 50 años cuando haya sido electa, por lo que su trayectoria no es un criterio inmediato de largo aliento a ponderar.
II. Entre Pandora y la hidra
La futura gobernadora debe ir más allá de la resiliencia; es decir, no regresar jamás al estado de confort de la casta política del antiguo régimen, premisa fundamental para que el cambio, la innovación y la prospectiva política configuren un escenario inédito en el ejercicio de gobierno que brinde argumentos de corte científico a la administración pública.
III. Entre tierra y libertad
Emiliano Zapata configuró, al margen del proyecto político, un espacio de reivindicación primario para los campesinos de Morelos con el slogan “tierra y libertad”. La nueva gobernadora no puede apelar a vivir sin proyecto político de gobierno como Zapata; debe construir mucho antes de la candidatura su proyecto político en torno a los vectores del análisis de los vacíos y oportunidades que exige un Hidalgo en transformación, donde las asimetrías sociales han edificado el destierro de la casta política del antiguo régimen.
IV. ¿Temido o amado?
Esta dicotomía que enunció Maquiavelo en las virtudes del Príncipe esconde una máxima de poder. La próxima gobernadora de Hidalgo deberá saber cuándo prohijar los programas y asistencia social y cuándo negociar desde el Input y Output de la esfera pública para garantizar la gobernanza de su gestión.
V. La falacia del cocinero
Los ingredientes no son cosa menor en el ejercicio público. Aquellos que creen que es el cocinero el que hace el buen guiso, flaquean en la incertidumbre, esperando que un líder tenga todas las respuestas. La gobernadora debe entender que no tiene todas las respuestas de conducción gubernamental y, por ende, la selección de su gabinete deberá trascender por el esquema personalizado de su staff de: un elemento de conocimiento docto, un elemento con fuerza, un elemento operativo, un elemento negociador, un elemento de empatía, un elemento de comunicación, un camaleón, dos serpientes, un elemento con carisma, un curioso y espontáneo, un histriónico frente y tras bambalinas, un relojero y un maquinista.
VI. La probabilidad no es más que la concreción
No dejar de realizar las tareas públicas de pequeña o gran empresa garantiza confianza ciudadana y alivia las penas de los que menos tienen, que son el voto y el apoyo duro de la memoria histórica. La gobernadora deberá no tirar los dados sobre lo que puede pasar, sino empujarlos sobre la mesa y realizar su tarea; este es el mejor ejemplo que suelen apreciar los ojos incrédulos de propios y extraños.
Mis únicos y queridos lectores, más claro ni el agua. Les he dejado el perfil de la próxima gobernadora de Hidalgo; la estructura de virtudes y características ya la tienen, ahora, pónganle el nombre de acuerdo a esta radiografía.
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Por: Carlos Barra Moulain
Carlos Barra Moulain es Dr. en Filosofía Política, su ciudad natal es Santiago de Chile, encuentra en el horizonte social su mejor encuentro con la historia y hace de las calles el espacio de interacción humana que le permite elevar su conciencia pensando que la conciencia nos ha sido legada por los otros.