Aunque algunos se han apresurado a calificar la participación de los Tomateros de Culiacán como un fracaso, lo cierto es que no fue tal: ganaron cuatro juegos y perdieron solo dos, contra Venezuela y Dominicana, los equipos que llegaron a la final.
El equipo comandado por Benjamín Gil empezó con el pie izquierdo, al perder con República Dominicana por dos carreras a una,
pero luego ligó cuatro victorias consecutivas sobre Puerto Rico, por cuatro carreras a dos; sobre Panamá, por seis a una; a Colombia lo blanquearon siete a cero, y a Venezuela, por siete carreras a seis; esto les sirvió para calificar en segundo lugar, tras Dominicana, que acabó con igual récord, pero le ganó a México, y encima de Venezuela.
En la semifinal, el equipo mexicano cayó una carrera a cero contra Venezuela, para quedar eliminado. A excepción de las dos derrotas, los Tomateros lucieron a la ofensiva, destacando Joey Meneses, Rico Noel y Sebastián Elizalde; incluso, formaron parte del equipo ideal de una serie, que se distinguió por sus juegos cerrados.
La debutante Colombia se fue sin victoria y la campeona de la edición anterior, Panamá, solamente triunfó en una ocasión.
En el pitcheo, lucieron el novato poblano Edgar Torres, el cubano Quaila y aun los lanzadores derrotados Manny Barreda y Zack Dobson; así, pues, los Tomateros pelearon al tú por tú contra todos los equipos, pero les hizo falta un poco de suerte para llegar a la final.
Esperamos que los mexicanos tengan mayor suerte en la serie del año próximo, que se celebrará en Mazatlán.

Por: Jorge Carrasco V.
Egresado de la Facultad de Ciencias Políticas de la UNAM. Periodista activo desde 1981 en diversos medios. Especialista en temas internacionales, deportes y espectáculos. Autor de biografías sobre Pedro Infante y Joaquín Pardavé de Editorial Tomo.