La comedia más divertida de la cartelera comercial es Chicos buenos, de Gene Stupinsky, basada en un guion del propio realizador y Lee Eisenberg.
La cinta narra la historia de tres inocentes adolescentes: Max (Jacob Tremblay), Lucas (Keith Williams) y Thor (Brady Noon), que quieren prepararse para su primera fiesta de besos y toman el dron del padre de Max para espiar a sus guapas vecinas, Hannah (Molly Gordon) y Lilly (Midori Francis). La cosa empieza a complicarse cuando las chicas se dan cuenta del espionaje y se apoderan del dron; para tratar de recuperarlo, los chicos buenos les roban una bolsa, que contiene drogas y, a partir de ese momento, comienza todo a enredarse de una manera muy divertida.
El director de la versión estadounidense de The office y Malas enseñanzas se aprovecha de un reparto divertido y, con humor negro, consigue momentos que hacen del filme uno muy superior a las comedias con las que ha coincidido en cartelera, como Jugando con fuego o Los Rodríguez y el más allá.
Good boys lo hará pasar una hora y media bastante divertida y lo hará olvidarse de los múltiples problemas actuales.

Por: Jorge Carrasco V.
Egresado de la Facultad de Ciencias Políticas de la UNAM. Periodista activo desde 1981 en diversos medios. Especialista en temas internacionales, deportes y espectáculos. Autor de biografías sobre Pedro Infante y Joaquín Pardavé de Editorial Tomo.