El Congreso, como la casa del pueblo, ha hecho su parte. Escucha, toma nota, analiza y revisa todo lo que se ha vertido sobre la prohibición o no de la tauromaquia. Se requiere mucha valentía para salir a los municipios donde dentro de sus tradiciones se encuentran justamente las corridas de toros. Pero es necesario, no hay de otra. Escuchar, construir argumentos y resolver.